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Herminio Fernández en Negocios TV

Herminio Fernández en Negocios TV

Hoy queremos compartir contigo la intervención de nuestro CEO en Negocios TV, el canal de televisión de información económica en español, en el que cuentan la actualidad financiera de una manera diferente, pensando en sus televidentes y en lo que les interesa.

«Negocios TV» son unos apasionados de la tecnología y la innovación y te ayudan a identificar donde hay una buena oportunidad. Los puedes ver en su canal de YouTube, en el canal 125 de Movistar TV, en breve en TDT y ya en las principales plataformas digitales: iOS, Android, Fire TV o Alexa e incluso los puedes encontrar en formato podcast, en Spotify y Apple Podcast.

Los españoles prefieren que las criptomonedas sean reguladas por la Unión Europea y no por el Gobierno

Los españoles prefieren que las criptomonedas sean reguladas por la Unión Europea y no por el Gobierno

El 43% de los españoles considera que la regulación de las criptomonedas debe estar en manos de Bruselas, mientras que el 33% prefiere que las reglas las dicte el Gobierno. En cambio, el 24% restante no sabe quién debería establecer las normas.

Estos datos se extraen de un estudio elaborado por Redfield & Wilton Strategies, enfocado en las regulaciones del bitcoin y otras criptomonedas en la Unión Europea. En él se midió, entre el 4 y el 10 de agosto, las opiniones de 31.000 encuestados en 12 Estados miembros de la UE: Alemania, Estonia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Países Bajos, Polonia, Portugal y España.

De todos ellos, España es el segundo país con más votos que prefieren que las criptomonedas sean reguladas por la Unión Europea, tan solo por detrás de Portugal, con un 44%. Hungría es la tercera nación con un 37%. En el lado contrario, Grecia, con un 51%, considera que debe ser el Gobierno el encargado de regularlo, seguido de Italia (47%) y Estonia (46%). 

Por otro lado, España vuelve a repetir el segundo lugar, esta vez respecto al uso de las criptomonedas como medio de pagos para bienes y servicios en Europa, con un 14%, tan solo por detrás de Polonia (15%). Con todo esto, el estudio prevé que este número aumente en los próximos meses, ya que el desconocimiento sobre las criptomonedas es lo que frena su uso entre los europeos.

Otra de las preguntas de la encuesta iba encaminada a determinar en qué medida apoyaría o se opondría a que su país creara su propia criptomoneda nacional. En este sentido, España ocupa el cuarto lugar de los países que están a favor de su creación, con el 37% de los votos, tan solo por detrás de Estonia (39%), Grecia (40%) e Italia (41%).

Por último, España se sitúa a la cabeza de los países con cierto conocimiento sobre las criptomonedas. En concreto, el 17% cree que ha leído u oído «mucho» (así reza la encuesta) de estas informaciones. Por detrás se encuentra Polonia (15%), Portugal (13%) y Francia (13%).

Fuente: eleconomista.es

Por qué España necesita una regulación de las criptomonedas más minuciosa

Por qué España necesita una regulación de las criptomonedas más minuciosa

El aumento de la popularidad de estos activos entre los inversores minoristas ha disparado también la ofertas de baja calidad o peligrosamente engañosas.

De todos los efectos que ha tenido el último repunte de las criptomonedas, para mí el más importante ha sido el hecho de que miles de personas se hayan dado cuenta de que ellos también pueden ser inversores. Y es que 7,5 millones de españoles ya poseen criptomonedas, según datos publicados por IE University.

Sin embargo, la regulación española no ha proporcionado orientación a los posibles inversores minoristas, más allá de las severas advertencias sobre la volatilidad y riesgos que conllevan este tipo de activos. Por supuesto, es importante que el público entienda que las criptomonedas son instrumentos volátiles y arriesgados, pero necesitamos algo más por parte de nuestros reguladores. Esta falta de herramientas formativas u orientativas sobre la inversión tiene sus consecuencias: de acuerdo con el mismo estudio de IE University, entre las razones por las que aún millones de españoles no han adquirido criptoactivos, además de considerarlos arriesgados (38%), se encuentra el no saber comprarlos, con un llamativo 35%.

Es fundamental educar a los usuarios, proporcionarles herramientas gratuitas que les guíen a través de los riesgos de la criptoinversión, les expliquen la tecnología que hay detrás y la diferencia entre invertir en un criptoactivo y poseerlo. Y es igualmente esencial que todas las compañías que operan en este mercado realicen un riguroso cuestionario a sus usuarios para asegurarse de que disponen de toda la información necesaria y están verdaderamente preparados para comenzar a invertir.

He podido ver de primera mano cómo se sienten los usuarios al invertir en este contexto. Si pudiera resumirlo en una sola frase, diría que los usuarios españoles “sienten una gran curiosidad”. Entienden el riesgo de invertir en criptodivisas, pero siguen deseando hacerlo y, además, invierten en un abanico más amplio de criptomonedas que sus homólogos en otros países.

Actualmente, el mercado de las criptomonedas está madurando y segmentándose. Las monedas más reconocidas como Ethereum y Bitcoin acaparan la atención, hasta el punto de que incluso grandes bancos de inversión, como Goldman Sachs, las tratan como un tipo de activo formal. No obstante, y al mismo tiempo, el aumento de la popularidad de las criptomonedas también ha disparado la oferta de monedas de baja calidad o peligrosamente engañosas. Esto último a menudo oculta lo primero: voces muy ruidosas, con mucho poder de influencia, podrían estar publicitando nuevas monedas, mientras que, detrás de los focos, gobiernos e industria están trabajando arduamente para averiguar cómo construir de forma segura y sostenible redes y monedas descentralizadas. Un ejemplo de ello es El Corte Inglés con su criptomoneda Bitcor.

Los inversores institucionales y los bancos ya no se muestran tan precavidos a la hora de creer en el futuro de las criptodivisas. Balmodero Falcones, exdirector de operaciones del Banco Santander y expresidente de MasterCard, ha afirmado que las criptomonedas serán una revolución mayor que incluso las tarjetas de crédito. De hecho, MasterCard ya se está preparando para introducir las criptomonedas en su plataforma de pagos.

Los inversores institucionales tienen innumerables ventajas cuando hablamos de la regulación en el mundo de las criptomonedas, ya que cuentan con equipos de abogados que les asesoran sobre los cambios en la legislación en cuanto se ponen en práctica. Pero a los nuevos inversores y a los inversores minoristas les resulta mucho más difícil distinguir la información relevante del ruido. ¿Cómo pueden saber si una empresa les ofrece el mejor producto basado en criptomonedas teniendo en cuenta sus intereses? Para entender esta cuestión, bien como regulador o bien como empresa, primero hay que entenderla desde la perspectiva del usuario.

Mi esperanza es poder ayudar a entender las posibilidades que las criptomonedas pueden ofrecer, al tiempo que alejar de aquellos que quieren aprovecharse del dinero que los inversores minoristas han ganado con mucho esfuerzo. Pero es cierto que no podemos hacerlo solos. El Reglamento Europeo de Mercados de Criptoactivos (MiCA) es un gran paso adelante, pero creo que sigue falto de algunos aspectos cruciales que ayudarían a seguir protegiendo y empoderando a los inversores españoles.

Entre las principales preocupaciones se encuentra el hecho de que el actual proyecto de regulación no es suficiente en materia de impuestos. Los criptoinversores españoles tienen muy poca información sobre cómo incluir correctamente sus inversiones en criptomonedas en su declaración de la renta. Los usuarios que pagan con una criptomoneda a menudo no son conscientes de que, según la legislación fiscal española actual, en realidad están vendiendo un activo de inversión y, por tanto, deben declararlo. Creo que esta realidad no está debidamente explicada por los reguladores.

Corremos el riesgo de que esta revolución financiera, que se produce una vez por generación, se convierta en otra oportunidad para que los ricos continúen incrementando su fortuna, en lugar de dar a todos los ciudadanos la posibilidad de controlar mejor su futuro financiero.

Los inversores institucionales y los grandes fondos ya se están beneficiando, por ejemplo, de la nueva normativa de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Los inversores minoristas merecen lo mismo.

Fuente: cincodias.elpais.com

El CEO de EurocoinPay cree que es un ataque organizado: “Muchos gobiernos trataron de acabar con Internet y ahora van a por las criptomonedas”

El CEO de EurocoinPay cree que es un ataque organizado: “Muchos gobiernos trataron de acabar con Internet y ahora van a por las criptomonedas”

  • Herminio Fernández, CEO de EurocoinPay, opina que, como antes sucedió con Internet, hay sistemas financieros y países que «han organizado un ataque orquestado» contra las criptomonedas.
  • Afirma que, en la actualidad, entre el 32% y el 33% de lo que consume la minería de bitcoin y otras criptodivisas son energías renovables, “y esa cifra será del 70% u 80% en 10 años”.

Su pasión por el mundo de las criptomonedas y todo lo que tiene que ver con el ecosistema criptográfico se nota desde la primera pregunta. Es Herminio Fernández, CEO de EurocoinPay, que no tiene remilgos en afirmar durante una entrevista con Business Insider España que hay sistemas financieros y países que «han organizado un ataque orquestado contra las criptomonedas”

En los últimos meses son muchas las voces críticas contra el gasto energético y el consumo medioambiental de la minería de monedas virtuales. Lo que ha provocado, entre otros factores, que el precio de bitcoin, ethereum y otras criptodivisas haya entrado en una continuada tendencia bajista. Para Fernández, es algo «parecido a lo que se vivió en los años 90», cuando empezó Internet. El argumento fue que eran 4 frikis. «Muchos gobiernos trataron de acabar con Internet, pero no pudieron, y ahora van a por las criptomonedas».

El directivo asegura que las administraciones se están alarmando porque ven como los bancos van entrando en el sector criptográfico: “Por eso hay tanto interés en crear monedas virtuales públicas que dependan de los bancos centrales. Las criptomonedas devuelven la soberanía del dinero a los ciudadanos”. No ansía el fin del sistema financiero tradicional, sino que sostiene que “ambos modelos son válidos y que se deben buscar sinergias”. 

“De aquí a 10 años, el 70% o el 80% de la minería de bitcoin se hará con energías renovables”

Volviendo al extendido reproche sobre lo perjudicial de bitcoin para el medioambiente, Fernández asegura que el consumo de los mineros de criptomonedas equivale al de un país como España y el 32% o 33% de ese gasto es con energías renovables. Este porcentaje, afirma, “será del 70% o el 80% dentro de 10 años”.

Las criptomonedas tienen un coste, si no, opina, “no serían un buen dinero”. Subraya que, desde 2009, “no ha habido ni una sola transacción fraudulenta de divisas digitales, es decir, que tiene una red de pagos muy segura, que no puede fallar. Por eso hay millones de ordenadores conectados a esa red, que se llama blockchain. Estas máquinas tienen un coste computacional muy alto, y ese es el gran gasto”. Para él, “no hay ni punto de comparación” entre el dinero convencional y las criptomonedas: “Consume mucho más el dinero fiat”. 

Pone el ejemplo del dólar con un intrigante argumento: “El dólar tiene un consumo que es talar el bosque para hacer los billetes y se utiliza química para imprimir los billetes (que contamina los ríos). Además, para que todo el mundo use el dólar está detrás el mayor ejército del mundo. Y el dióxido de carbono que consume este ejército es mayor que el que consume España entera. Muchos países no usarían el dólar si no les obligaran”. 

Fuente: Business Insider

«El 720 morirá matando»: Hacienda sigue multando a unos meses de la decisión del Tribunal de Justicia de la UE

«El 720 morirá matando»: Hacienda sigue multando a unos meses de la decisión del Tribunal de Justicia de la UE

A pesar de los durísimos dictámenes de la Comisión, varios contribuyentes se enfrentan a enormes sanciones por errores menores en el polémico modelo.

Alejandro del Campo acostumbra a terminar sus presentaciones con una cita de Jean-Baptiste Colbert, ministro de Finanzas de Luis XIV: «El arte de los impuestos consiste en desplumar al ganso de forma tal que se obtenga la mayor cantidad de plumas con el menor número posible de graznidos». Hay que reconocer que el antecesor galo de María Jesús Montero era un cínico, pero también ingenioso.

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de ministros, este martes en Moncloa. | EFE

Del Campo no es el ganso; ése sería más bien el papel de sus clientes. Pero como si lo fuera: porque, con sus graznidos en forma de recursos y denuncias, está a punto de tumbar una de las normas fiscales más polémicas de los últimos años. Este mallorquín, abogado de DMS Consulting y especializado en temas fiscales, se ha hecho famoso por haber logrado que la Comisión Europea lleve al Gobierno español ante el Tribunal de Justicia de la UE. ¿La causa? El polémico modelo 720 que Cristóbal Montoro aprobó en 2013 dentro de la «Normativa reguladora de la declaración de bienes y derechos en extranjero» (ver aquíaquí y aquí los artículos que en 2019 dedicamos a este proceso en Libre Mercado).

De hecho, en una conversación telefónica de esta misma semana, Del Campo nos confirma que cree que el TJUE podría emitir su fallo definitivo entre el segundo y el tercer trimestre de este año. Está casi convencido de que será favorable a los contribuyentes. Y todo apunta en esa dirección. Por los precedentes y porque no es normal que la Comisión Europea se emplee con semejante dureza contra un Estado miembro en un tema de fiscalidad. Primero, en 2015, con un Dictamen Motivado en el que pedía al Gobierno español que presentase alegaciones y en el que ya le alertaba de que el 720 chocaba frontalmente con el derecho comunitario.

Y, tras varios años de intercambio de explicaciones y repreguntas entre Madrid y Bruselas, con la denuncia de la Comisión ante el TJUE. Un recurso que no cuestionaba un mero tecnicismo, sino que iba al fondo del asunto. El Ejecutivo comunitario pedía la derogación de todo el esquema sobre el que se sustenta el modelo 720: (1) la imprescriptibilidad, (2) el régimen sancionador por desproporcionado y (3) las multas por ocultación de datos. El lenguaje de la Comisión era muy duro: «Las sanciones que consisten en la calificación de los activos como ganancias patrimoniales, la inaplicación de las reglas normales de prescripción y las multas pecuniarias fijas, constituyen una restricción a las libertades fundamentales».

«Morir matando»

Por eso, por la cercanía de la sentencia, llama todavía más la atención que se sigan produciendo sentencias como las que ha comentado Del Campo en sus redes sociales en las últimas semanas. Por ejemplo, una sanción a un contribuyente «por no informar sobre valores en Bélgica que no superaban los 800.000 euros y que procedían de una herencia» (y por lo tanto, apenas habrían tributado en España y no podían imputarse en el IRPF). Pues bien, aplicando la normativa del 720, como esta herencia consistía en 35 valores (acciones de diferentes empresas), con dos datos por valor y 5.000 euros por dato: a este contribuyente le cayeron 350.000 euros por la declaración no presentada en el año 2015 y 360.000 euros por la del 2017.

O este otro caso, que es cierto que deriva de un procedimiento más antiguo pero en el que el Tribunal Económico Administrativo confirmó la sanción hace unos días. Se trata de un contribuyente multado con 50.000 euros por «no informar de dos cuentas en las que figuraba como simple ‘autorizado’ y que sumaban unos 40.000 euros en total».

¿Tiene sentido que el Estado español siga imponiendo multas de este calibre por una norma que Bruselas ya le ha dicho que viola el derecho comunitario? ¿No sería más lógico suspender durante unos meses este tipo de procedimientos hasta que se pronuncie el TJUE? Por dos razones, para no incrementar la agonía de los afectados y para limitar la posible responsabilidad futura del Estado.

Pues parece ser que, como decía Del Campo el otro día, el modelo 720 «morirá matando». Y sí, es verdad, como reconoce el abogado mallorquín, que en general la Agencia Tributaria «ha bajado el arma» y, desde hace años, no dispara de forma indiscriminada, como ocurrió entre 2013 y 2015. Por eso, en la mayoría de los casos ya no se aplica el criterio más lesivo para el contribuyente y se tiende a una interpretación más suave de la norma y del tipo de incumplimiento (sobre todo, en casos evidentes de defectos de forma, retrasos, dinero lícito no declarado, etc…) Pero no es menos cierto que las sanciones siguen ahí, la norma sigue vigente y si un inspector con exceso de celo quiere recurrir a ellas, puede hacerlo.

Por supuesto, tampoco es un consuelo saber que la sanción con la que te amenazan (o te imponen, si el procedimiento llega hasta el final) podría quedar en nada si al final el TJUE le da la razón a la Comisión frente a Hacienda. El contribuyente que recibe una carta con una propuesta de multa de 700.000 euros luchará por evitarlo, pero los días sin dormir no se los quita nadie, con TJUE y sin TJUE.

Todo esto afecta a los españoles, pero también a los extranjeros con residencia en España, que quizás no están al tanto de las nuevas obligaciones de información a las que están atados: cualquiera con bienes por valor de 50.000 euros en el extranjero (es decir, cualquiera que tenga una casa en su país de origen, por ejemplo) tiene que presentar el 720, detallando hasta la última cuenta en la que figure su nombre, no importa si tiene unos céntimos o varios millones de saldo en la misma.

Le preguntamos a Del Campo qué opciones tienen todos aquellos a los que se les sigan abriendo expedientes o que vean cómo se resuelve su caso en estos últimos meses previos a la decisión del TJUE. Hay tres situaciones diferentes: «El que todavía este con el procedimiento en marcha, si lo alarga hasta que salga la resolución del TJUE y ésta es favorable, ganará el caso». De hecho, su consejo es solicitar al tribunal correspondiente que suspenda la resolución hasta que se pronuncien los magistrados del TJUE.

Luego está el que haya pagado hace poco tras perder el caso en los tribunales españoles: si el TJUE falla en el sentido que espera Del Campo, estos contribuyentes podrán reclamar y les tendrán que pagar lo pagado de más y los intereses.

Todo esto es importante, porque se intuye que tras la resolución del TJUE habrá una oleada de reclamaciones a Hacienda, que tendrá que devolver mucho dinero (y pagar muchas costas e intereses). El miedo de nuestros políticos a retocar una norma antifraude que se pasó de frenada nos puede costar mucho a los contribuyentes españoles. Y sí, seremos nosotros los que pagaremos: porque ni a Montoro ni a Montero les tocarán el sueldo por haber hecho y mantenido esta ley (por supuesto, todo esto en el caso de que el TJUE le dé la razón a la Comisión). Y un apunte: la razón última de este sostenella y no enmendalla quizás hay que buscarla en la política, pero también en la prensa: ¿se imaginan los titulares de «nueva amnistía fiscal» que habría que leer si un ministro decidiera relajar los criterios y las multas del 720 en la línea que pide Bruselas?

Pero hay un tercer grupo de contribuyentes que lo tiene más complicado: los que no recurrieron y se rindieron tras la primera decisión de Hacienda, o los que pagaron hace más de cuatro o cinco años. En teoría, su caso ya está cerrado, por lo que no pueden reabrirlo en la vía ordinaria. ¿Alguna solución? Reclamar una «indemnización por responsabilidad patrimonial del estado legislador». Eso sí, los acumuladores de plumas de nuestra época conocen a sus gansos… así que para evitar los posibles problemas derivados de sus malas prácticas previas, intentaron blindarse por la puerta de atrás. ¿Cómo? Con la Ley 40/2015, que impone fuertes restricciones a esa responsabilidad patrimonial del Estado legislador: «Es una carrera de obstáculos», asegura Del Campo. Por ejemplo, exige que el contribuyente que se siente perjudicado haya ido a la vía judicial (es decir, que tras perder la reclamación que hizo a Hacienda, no se dé por vencido y acuda a los tribunales) y no hayan pasado más de cinco años. Eso sí, Bruselas también ha cuestionado esa Ley 40/2015 por desproteger al perjudicado. Es decir, nos llaman la atención por la norma original y por la que intenta limitar los daños que sufrirá el Estado por los desafueros cometidos con aquella. Pero ahí siguen nuestros ministros de Hacienda, a lo suyo, como si no fuera con ellos la cosa, desplumando sin atender a nuestros graznidos.

Fuente: LibreMercado

El bitcoin escala camino de máximos históricos: cuáles son las razones de la subida y hasta dónde puede llegar, según los expertos

El bitcoin escala camino de máximos históricos: cuáles son las razones de la subida y hasta dónde puede llegar, según los expertos

  • El bitcoin, la criptomoneda más conocida del mercado, se sitúa en niveles cercanos a diciembre de 2017, cuando registró sus últimos máximos históricos.
  • Los analistas consultados por Business Insider España apuntan a la convergencia de múltiples causas para esta subida del criptoactivo.

El bitcoin se ha disparado esta última semana hasta los 18.700 dólares (más de 15.700 euros) y roza ya máximos históricos de diciembre de 2017.

En esa ocasión, la criptomoneda llegó a alcanzar los 19.783 dólares y nunca ha vuelto a acercarse a ese nivel. De hecho, según los analistas de Deutsche Bank, solo ha cerrado por encima de los 17.000 dólares en 5 ocasiones.

La criptomoneda ha tenido una gran volatilidad este 2020: en marzo se desplomó hasta perder los 4.000 dólares, en línea con el resto de activos, pero su precio se ha duplicado desde el halving de mayo, que redujo la oferta de monedas en tráfico y generó un incremento en su cotización, explica el analista de IG Market Diego Morín.

El bitcoin volvió a crecer de manera significativa en octubre, después de que Paypal anunciase que permitirá hacer transacciones con la criptomoneda y, en lo que va de noviembre, se ha revalorizado en torno a un 70%. En definitiva, ha subido un 154% en lo que va de año.

Asimismo, su capitalización de mercado ha batido récord al alcanzar los 336.000 millones de dólares.

Business Insider España ha hablado con varios analistas para intentar averiguar las razones que han hecho que el criptoactivo se dispare y si otras criptomonedas van a seguirle el ritmo.

Una subida causada por la convergencia de distintos factores

Los expertos no encuentran una sola razón detrás de esta subida: unos apuntan a las buenas noticias sobre la vacuna de Pfizer y BioNTech, como Darío García, de XTB, mientras otros señalan hacia la mayor aceptación de las criptomonedas, como el CEO de Eurocoinpay, Herminio Fernández.

El halving del pasado mayo ha influido en la subida de la criptomoneda, al disminuir a la mitad la cantidad de monedas en tráfico, explica Morín, lo que unido a la posibilidad de pagar con bitcoin en la plataforma Paypal ha impulsado al activo, según el analista.

Asimismo, Eric Demuth, CEO de la plataforma de inversión Bitpanda, señala la entrada de dinero institucional y de nuevas inversiones de particulares en todo el mundo como la causa de la subida, a lo que se suman macrotendencias como la relajación monetaria de los bancos centrales, el citado halving y que las nuevas generaciones ven al activo como el oro del siglo XXI.

El CEO de EuroCoinPay, la startup leonesa que permite pagar gastos cotidianos con criptomonedas, pide al Gobierno que regule el sector para poder competir con Paypal y Stripe

Ese uso del bitcoin como activo refugio en medio de la incertidumbre causada por la pandemia también es otra opción que valoran los analistas, en tanto que el profesor de EAE Business School y CEO de Elsebits, Marc Sansó, también señala la rentabilidad «inexistente» de otros activos, que hace que el bitcoin sea mucho más atractivo para los inversores.

La desregulación es otra característica del activo que está atrayendo a los inversores, si bien en el pasado era lo que más les alejaba. «El mercado de criptodivisas no depende de decisiones monetarias de bancos centrales, ni de restricciones fiscales por parte de los gobiernos. Es un mercado que genera refugio para el valor, entre otras cosas, del precio del dinero, ya que mientras los tipos de interés y la impresión de dinero fiduciario reduce el poder adquisitivo real de la economía en su conjunto, el bitcoin no se ve afectado por ninguna de estas características«, explica García.

Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad CEU San Pablo, Ricardo Palomo, cree que el precio actual del bitcoin se puede deber a cuestiones internas, en un mundo que está lejos de ser transparente.

¿Qué va a pasar los próximos meses?

El futuro del bitcoin es una incógnita, dada la gran volatilidad del activo (del 100%, según datos de Sansó), pero Hernández resalta el buen comportamiento del activo este año, con un crecimiento superior al de otros como el oro o la plata. 

«Cada vez más gente está llegando al ecosistema bitcoin y más personas lo están conociendo. Instituciones, Gobiernos y fondos de inversión están invirtiendo porque lo ven como un refugio seguro», incide el CEO de Eurocoinpay.

El CEO de Bitpanda indica que podría dispararse hasta los 50.000 dólares y el de Eurocoinpay vaticina que seguirá escalando hasta los 300.000 o 400.000 dólares.

«Una adecuada regulación y unos servicios de máxima seguridad han aportado credibilidad a la industria, especialmente entre los inversores institucionales que necesitan justificar cada una de sus decisiones», añade Demuth.

Sansó, más cauto, explica que la subida que está experimentando el bitcoin era previsible y que la criptomoneda se encarecerá aún más, pero que «en cualquier momento habrá una caída muy brusca», precisamente por la falta de regulación que supone una ventaja para el activo. «No está regulado y, por tanto, no tiene los mismos mecanismos de amortiguación», incide.

Palomo, por su parte, insiste en que no hay que olvidar que hay ciertos grupos, «ballenas», que cuentan con una gran cantidad del criptoactivo, por lo que cualquier movimiento en estos podría desestabilizar el bitcoin y provocar una subida o bajada. No obstante, el decano también ve un gran potencial en los criptoactivos, así como en las monedas digitales impulsadas por los bancos centrales.

Otras criptomonedas, también al alza

El ethereum, la segunda criptomoneda más conocida en el mercado, también ha experimentado una fuerte subida durante los últimos días, hasta superar los 500 dólares.

Esta criptomoneda, que cumplió 5 años el pasado julio, ha tenido una evolución muy volátil desde su nacimiento, pero esta semana no ha sido capaz de aguantar el ritmo del bitcoin: aunque este se encuentra en niveles de 2017, el ethereum no se ha disparado de la misma manera. Su nivel máximo, registrado también en esa fecha, es de 1.400 dólares frente a los 500 a los que está cotizando.

Actualmente, el criptoactivo se está utilizando para desarrollar las llamadas finanzas descentralizadas, por lo que los analistas creen que experimentará un gran crecimiento en el futuro, aunque Sansó defiende que cualquier previsión concreta a futuro carece de base. 

El profesor de EAE también explica que el crecimiento de estas se enmarca en el desarrollo de las tecnologías blockchain, y más concretamente de los smart contracts, que se hacen en base ethereum.

«Una de las tecnologías más relevantes en los próximos 5 o 10 años, sin ningún lugar a dudas, va a ser la tecnología blockchain, que va a tener un impacto brutal en todos los sectores», incide. 

Fernández es aún más optimista y augura un futuro muy positivo para todas las criptodivisas, entre las que destaca Ripple, «la moneda de los bancos» e Iota. 

Fuente: Business Insider

El boom de la operativa online allana el camino para la llegada del euro digital

El boom de la operativa online allana el camino para la llegada del euro digital

El BCE adelanta sus planes de moneda digital para no quedarse atrás frente a las criptomonedas y los proyectos de otras potencias como China.

Los datos de las principales entidades bancarias del país lo dejan claro. El boom de la operativa digital durante el confinamiento ha llegado para quedarse. En muy pocos meses, los ciudadanos han dado un triple salto mortal adelantando hábitos de consumo que, sin el escenario actual, habrían tardado años, y muchos, en consolidarse.

El Banco Central Europeo (BCE) es plenamente consciente de esta transformación y ha aprovechado el momento para relanzar sus planes del euro digital. Un proyecto que actualmente se encuentra en fase de consulta pública y experimentación pero, según fuentes consultadas, la idea es tener listas las conclusiones a mediados de 2021 como tarde. javascript:false

Es decir, lo que hasta hace poco era un debate más parecido a la ciencia ficción, podría estar más cerca de la realidad que nunca.

CBDC vs criptodivisas

El euro digital pertenece a los activos conocidos como Central Bank Digital Currency (CBDC). Es decir, una moneda digital emitida por un banco central, en este caso el BCE. La principal diferencia con el euro ‘tradicional’ es el soporte y, con otras criptodivisas como el bitcoin, su carácter público frente a la empresa privada que se encarga de lanzar estas últimas, cuyo precio está dirigido por la oferta y la demanda. 

Como el efectivo, el euro digital formará parte de la oferta monetaria. Dinero creado y guardado en el banco central para todos los consumidores, sin necesidad de intermediarios.

La idea que maneja el BCE es que por cada euro digital, se retire un euro físico, para que la oferta esté equilibrada. Y que además de las grandes transacciones, pueda ser utilizado por los minoristas para acciones tan simples como comprar el pan. 

El escenario obliga a dar este paso. El propio organismo monetario reconoce un notable incremento de la demanda de pagos electrónicos en la zona euro, que requiere, sin duda, de una mayor seguridad para evitar posibles fraudes. Es lo mismo que está haciendo el sector financiero por la parte privada con su inversión en ciberseguridad ante el imparable incremento de la operativa online.

La tendencia persiste

Por ejemplo, Banco Santander ya realiza el 44% de sus ventas por canales digitales, frente al 36% en 2019. En BBVA representan más del 63% desde el 57,7% y los datos de la firma reflejan una caída constante en la retirada de efectivo en cajeros.

Otro dato que refleja una misma tendencia en el sector es el de las franjas de edad que usan servicios digitales. En CaixaBank, el 66,1% de los clientes de entre 20 y 74 años usan ya sus aplicaciones móviles. En total, 6,28 millones de personas, un 13,7% más que hace un año. Y la tendencia se repite en todo el sector.

La realidad es que los usuarios empiezan a perder el miedo a lo digital y que han servido al BCE para ‘lanzarse a la piscina’, con el objetivo de hacer frente al lanzamiento de medios privados de pago que ya han planteado riesgos regulatorios y para la estabilidad financiera.

Es el caso de la Libra de Facebook, cuyo lanzamiento quedó paralizado a finales del pasado año, precisamente, por las dudas sobre la protección del usuario.

Sin embargo, parece evidente que la red social pondrá en marcha tarde o temprano su moneda digital, con la que cualquier persona del mundo, bancarizada o no, podrá, entre otras cosas, enviar dinero a cualquier parte del mundo.

Quedarse atrás no es una opción. Y más cuando otros bancos centrales mundiales, como el de China o la Reserva Federal (Fed) ya llevan cierta ventaja en el estudio de estas CBDC.

Evitar la montaña de deuda

Este auge del dinero digital ha provocado cierto temor a que las grandes empresas implementen sistemas monetarios paralelos a los soberanos. Tal y como explica Herminio Fernández, CEO de EurocoinPay, el euro digital sería dinero público, respaldado por el BCE. “A diferencia, las criptomonedas están controladas por la oferta y la demanda, devuelven el control del dinero a los ciudadanos”, indica.

En este sentido, explica que “a través del euro digital nos controlarán al cien por cien, sabrán las deudas que tenemos, incluso las multas». Pero también ayudará a que se acabe con el ‘dinero en B’ y a evitar el fraude, según explica.

La teoría del experto, firme defensor de las criptomonedas, es que el dinero, tal y como lo conocemos hoy en día, arrastra una enorme bola de deuda que ningún Estado sabe cómo frenar. A su juicio, la idea de las monedas digitales es hacer un ‘reseteo’ del euro para empezar de cero de nuevo.

Aunque el BCE insiste en que el euro digital convivirá con el efectivo, Herminio Fernández da un plazo de 8 a 10 años para la desaparición total del dinero ‘físico’. Parece una idea algo lejana, pero el experto insiste en que “lo bueno de la innovación es que es muy amigable con los usuarios y serán capaces de adaptarse”.

Fuente: elespañol.com

Herminio Fernández: “La criptodivisa aumenta un 30% las ventas del negocio tradicional”

Herminio Fernández: “La criptodivisa aumenta un 30% las ventas del negocio tradicional”

“La criptodivisa ha crecido con la pandemia”. La cuarentena que ha sufrido también el dinero físico en estos meses pone de relieve que, quizás, ha comenzado ya la cuenta atrás para su inexorable desaparición. Por un lado, la higiene de seguridad ha primado en muchos lugares el pago con tarjeta. Y por otro, la crisis económica derivada del coronavirus no empuja precisamente a mover demasiado los ahorros.

En estas circunstancias parece cuanto menos interesante echarles un vistazo a las criptomonedas, para muchos todavía extrañas, y que en realidad llevan ya más de una década flotando en el éter. Las criptodivisas como el Bitcoin o Ethereum empiezan a instalarse en nuestras vidas con aplicaciones como Eurocoinpay.

Para explicarnos más detalles de su funcionamiento y sobre todo para ver cómo ha recibido la pandemia la tecnología Blockchain, y qué oportunidades puede brindarnos en estos momentos de necesidad, el periodista de TodoStartups, Alberto Orellana, conversa con Herminio Fernández, CEO de Eurocoinpay.

Webinar TodoStartups – Herminio Fernández – Criptomoneda y Blockchain para la vida post COVID-19

Fuente: TodoStartups.com

Eurocoinpay: «El dinero en efectivo desaparecerá en ocho o diez años»

Eurocoinpay: «El dinero en efectivo desaparecerá en ocho o diez años»

Según el CEO de la plataforma, las criptomonedas acabarán operando en el 90% del mercado

Ante las restricciones por el coronavirus, muchos comercios han apostado por el pago con criptomonedas. Este auge del dinero digital ha provocado cierto temor, por parte de los bancos centrales y los gobiernos, a que las grandes empresas implementen sistemas monetarios paralelos a los soberanos. Incluso algunos expertos señalan que el dólar va a perder su estatus de moneda de reserva mundial y que será sustituido por el bitcoin u otra criptomoneda. ¿Desaparecerá finalmente el dinero en efectivo?

Herminio Fernández, CEO de la plataforma Eurocoinpay, habla con Bolsamanía del desarrollo y las ventajas de esta pasarela de pago, así como de la evolución e importancia de las criptomonedas en el momento actual.

¿Qué papel juegan las criptomonedas en una actualidad marcada por el Covid? ¿Cree que finalmente se implantarán como método de pago definitivo sustituyendo al tradicional?

Las criptomonedas están jugando un papel importante en la actualidad. Es una forma de cobrar, es una forma de pago muy disruptiva y es una forma de evolucionar y de avanzar. Poco a poco van a ir integrándose en el sistema y también van a comer mercado al dinero tradicional y al dinero fiat que conocemos hoy en día.

Los principales bancos centrales del mundo consideran que, en caso de que emitieran una divisa digital propia, debería coexistir con el efectivo. ¿Está de acuerdo?

No, en mi opinión no va a ser así. Primero, porque los bancos centrales, y sobre todo los gobiernos, pretenden eliminar todo el efectivo que hay para poder controlar a todos los usuarios, esto es, poder eliminar el fraude, el blanqueo de capitales y sobre todo el dinero B (dinero negro). Yo creo que, en un plazo corto, entre 8 y 10 años, desaparecerá prácticamente todo el dinero efectivo y aparecerá lo que llaman ahora mismo ‘CBDC’, que son los euros o los dólares digitales que ya están desarrollando todos los bancos centrales, como la Fed (Reserva Federal de Estados Unidos), el Banco Chino y el Banco Central Europeo. Creo, efectivamente, que el dinero en efectivo desaparecerá muy pronto.

Grandes empresas como Facebook quieren ser emisoras de monedas que sirven como medio de pago real. ¿Cree que esto puede romper el statu quo y establecer sistemas monetarios paralelos a los soberanos (los de los bancos centrales y los gobiernos)?

Tanto Facebook como todas las empresas que trabajamos con criptomonedas estamos intentando conseguir un sistema que se complemente con el dinero centralizado que conocemos hoy en día. En esas empresas la propuesta consiste en devolver la soberanía del dinero a los usuarios, algo que se arrebató en 1913 cuando la Fed impuso de forma unitaria el dólar como moneda única. Yo creo que lo que se pretende es descentralizar el poder del dinero. Por tanto, poco a poco estas monedas se irán implementando y se irán complementando con el dinero centralizado de los bancos centrales y de los gobiernos.

El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) ve un potencial de riesgo en la adopción masiva de las ‘stablecoins’ (entre las principales amenazas, consideran que un amplio uso de ‘stablecoins’ como reserva de valor expondría a sus usuarios a riesgos ante eventuales fluctuaciones en el valor de la moneda). ¿Qué opina sobre estas criptomonedas?

Yo creo que ahora mismo hay una alta volatilidad en el mundo de las criptomonedas. Pero actúan como una buena reserva de valor. Cuando llega una innovación que se quiere implementar como medio de pago, hasta que lo consigue hay una gran fluctuación. Poco a poco, el mundo de las criptomonedas, o por ejemplo bitcoin, le está comiendo ‘market cap’ al oro a un paso agigantado. No supone ningún riesgo para los usuarios porque se pueden refugiar en una ‘stablecoin’, que ya tienen una referencia como valor. Una ‘stablecoin’ siempre está referenciada al dólar, al oro o al euro, y eso es una garantía para cualquier persona que quiere invertir en una reserva de valor. Yo realmente no estoy de acuerdo con que se asume un gran riesgo cuando se empieza a invertir en criptomonedas.

Algunos expertos apuntan que el dólar va a perder su estatus de moneda de reserva mundial y que será sustituido por el bitcoin u otra criptomoneda, ¿usted qué piensa?

Yo creo que tienen razón. Todos sabemos que se están creando dólares sin ningún respaldo. Simplemente es una promesa de pago. Además, se está produciendo una gran inflación que traerá sus consecuencias dentro de poco. El dinero que conocemos hoy en día, el fiduciario, es un dinero que arrastra una montaña inmensa de deuda y que prácticamente ningún país sabe cómo la va a hacer frente. Lo que va a suceder, posiblemente, es que va a haber un reseteo de todo este dinero que conocemos, y que muchos usuarios se van a refugiar y van a confiar más en el bitcoin y en estas monedas que en el dinero fiduciario.

Se habla mucho del bitcoin, pero también hay otras criptomonedas interesantes para los inversores, ¿no es así?

Ahora mismo hay propuestas de valor con monedas importantísimas como puede ser el Zerium y sus contratos inteligentes, o el Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) que estamos desarrollando ahora mismo y que, a través de sensores, cualquier persona puede hacer micropagos y nanopagos al echar gasolina o en un supermercado. Estas nuevas monedas son una gran propuesta de valor y yo creo que se van a integrar en el sistema de las criptomonedas.

¿Cuándo cree que se implantará definitivamente esta gran revolución tecnológica (el dinero digital) en el mercado? ¿Estamos ante una revolución más lenta de lo que se pensaba en 2017?

No, yo creo que cuando una nueva tecnología llega requiere su tiempo porque hay un rechazo. Por ejemplo, los monopolios o las empresas que están ya constituidas y llevan mucho tiempo gestionando y controlando ciertos sectores, no ven bien que llegue una innovación o una tecnología que pueda competir con ellos. Pero yo creo que todo eso se va a romper como sucedió en los años setenta. Cuando llegaron los ordenadores se pensaba que solamente eran para jugar y mira lo que son hoy, sin Internet no podríamos ver el mundo. Yo creo que con las criptomonedas ocurrirá lo mismo, que en un plazo de ocho a diez años estarán integradas y estarán operando prácticamente en el 80% o el 90% del mercado.

Fuente: Bolsamania.com